viernes, 27 de septiembre de 2013

26 [Veintiséis] Blues

El remordimiento pesa como un arma
que disipa su alma de pólvora
ante el meandro convexo de la niebla

mientras camino Nueva Orleáns ,
que no es más que un recuerdo futuro.
Sólo un recuerdo futuro.

Cargo la sosegada mirada del que mata
sin la conciencia de saber si aún vivo
en el aire apretado de mis puños.

Mi memoria es sólo un laberinto;
películas de ciencia-ficción de los 50,
el cuaderno de bitácora de un naufragio,

un blues que se desgarra en los caminos sombríos
en la confusa abducción de los sentidos,
donde se trueca el alma por una escala pentatónica.

Nueva Orleáns llega como un recuerdo futuro.
Nueva Orleáns no es más que un recuerdo futuro.

Un recuerdo futuro donde vivir varado en su nostalgia.



lunes, 16 de septiembre de 2013

ESPERPENTO

Tras colocar en orden mi  universo
en un equilibrio medido, 
he modelado tu cuerpo con el barro del sentimiento;

en la boca una línea que se curva,
en los ojos espacio abierto,
en el vientre silencio llano,
en el pubis hebras de azafrán.

He inyectado en tus venas 
la tinta de las palabras que mueven
del corazón al último músculo en ritmo pausado y lento.

En tu corazón he trazado a mano alzada
una silueta de humo y sombra, 
de niebla ocre que te envuelva
en la tormenta de deseo que me revienta.

Me he desbordado en sombras proyectadas en negro
por la habitación donde avanzo mi desesperación
hasta el esperpento, 
------ que me dobla en dos----------,
en una una herejía contra mí mismo,
de manos blancas y de alma negra,
para arrancarme la carcoma de los días pasados
que en la memoria poza en charcos
de silencio
            y hastío
                      y locura.

He desatado mi furia tras desabrocharme la piel
y dejar salir mi adentro
para perderme en esta cólera que trago a grandes dosis
de sueños muertos.

La ruina de aquellos días queda en sepia,
como una imagen antigua tras un disparo
sobre una emulsión de cobre
con una lenta velocidad de obturación.

En la decadencia del eco de tu voz
persigo cómo se apaga en mi memoria,
opaca y escabrosa,
la sombra de tus días,
que se extiende en mi vida

como una curva hacia la Nada.


Fotografía: José G. Cordonié