viernes, 20 de junio de 2014

EL GRAN COMBATE DEL SIGLO

Cien mil coches trepando en el asfalto
lanzan sus haces sobre el horizonte
contra la luz del sol que cae en ocre
matizando la curva de la tierra.

Cien mil locos en la puta ciudad
de piedra y cristal, de hormigón y amianto,
buscando cómo quemar la ansiedad
antes de sentirse otra vez vencidos.

Al acabar, todo empieza de nuevo,
y así comienzo a sentir las raíces
que me unen fuertemente con la tierra.

A punto de saltar de nuevo al ring,
siento que seré otra vez abatido.

Soy prisionero de los sentimientos
y de los miedos, que un vacío expande
solidificando en un solo aliento
el aliento agrio de cien mil putas.


Cien mil fusibles la noche iluminan
y los neones que anuncian el combate,
cuando en los hogares sirven de cena
los restos de los sueños consumados
en un plato vacío de nostalgias.

Volvemos a los tiempos del rencor.
A  reanudar el Combate del Siglo
luchando sobre la lona del ring.

Volvemos a los tiempos de las guerras.
Lo siento cada vez que las noticias
me narran las malandanzas del mundo.

Lo sé porque he sentido la locura
en las calles trazadas por los hombres,
alzada como una bandera negra
que presagia la ruina y el desastre.

Con la impotencia estallando en los ojos,
me obligo a ver  la concepción del odio
que nos borrará a todos de un plumazo,
sin ni siquiera habernos dado cuenta
de que la cuenta atrás ha comenzado.

Diez segundos en la lona noqueado
y no sé si el ganador es quien vence.

Mi cuerpo queda tendido en el suelo,
fracasado, como quedan los sueños
que perseguimos y no se cumplieron,
como el vendaval que asoló nuestra alma.

Cien mil sueños entre cien mil traiciones,
entre cien mil notas desafinadas
para componer una sinfonía
de olor a puta y a desinfectante.

Como ratas hambrientas en el miedo,
los ojos iluminarán la noche
antes de que sea tarde para huir,
antes de tener ideada la huida.

Y así empezará de nuevo otra vez
a iniciarse El Gran Combate del Siglo,
cuando nuestros sueños giren de nuevo
en la inconsciencia de que ha de acabar
el mundo que rompemos con las manos.



De mi poemario inédito La Lencería Erótica del Cosmos
Dibujo: José G. Cordonié

viernes, 13 de junio de 2014

IMÁGENES DE FUEGO SOBRE EL AGUA

La Página-Cosmos blanca y desierta
sobre estrellas muertas hace un millón
de años. Palabras templadas de luz
que llegan desde el incauto vacío;
el lugar donde todo es y nada es.

Página-Universo vuelta al revés,
síntesis laberíntica del hombre
hastiado de tempranas ilusiones
que fueron encerradas y domadas
hasta ser la perfecta sumisión.

Amo la vida como amo la muerte,
porque muerto estoy en lo ya vivido,
como vivo estoy por lo que me resta
de morir en el tiempo que aún me queda.

La escritura automática del alma
enlatada en poemas inconexos,
que ni son poesía ni son nada;
acaso sentimiento hecho palabras,

imágenes de fuego sobre el agua,
lamentos de nostalgias y de olvidos
en palabras cosidas en sintagmas,
en fotogramas fundidos en negro.




De mi poemario inédito La Lencería Erótica del Cosmos
Dibujo: José G. Cordonié